Fomentando la Autoeficacia en los Hijos

Fomentando la Autoeficacia en los Hijos

Fomentando la Autoeficacia en los Hijos

 

A veces los padres identifican que su hijo realiza actividades académicas perdiendo de vista los objetivos de aprendizaje y enfocándose en los puntajes. En estos casos, puede ocurrir que los hijos estén interesados en ver cómo suman o pierden puntos, si hay algún error de cálculo al calificar, pero poco valoran la evaluación como una actividad formativa, de crecimiento y como parte de la retroalimentación en el proceso aprendizaje. Esto se relaciona con factores como la motivación extrí­nseca, mentalidad de desempeño fija y la poca autoeficacia (la percepción sobre las propias capacidades para aprender o desarrollar una tarea a un nivel dado), etc. En lugar de esto, como padres, nos interesa que los hijos estudien valorando el proceso de aprendizaje, que tengan una mentalidad en la cual crean que sus habilidades puedan mejorar y que sientan que son capaces de intentarlo hasta alcanzarlo. Y es que, según investigaciones, a menos que los jóvenes crean que sus acciones pueden producir los resultados que desean, tendrán poca iniciativa para actuar o perseverancia para encarar dificultades o resultados inevitables. (Pajares, 2005) De ahí­, la importancia de fomentar en los hijos autoeficacia. A continuación, resumiré los fundamentos de la autoeficacia y recomendaciones para fomentarla.

Las cuatro fuentes de las cuales se deriva la autoeficacia son:

  1. Dominio. Esto se refiere a que su hijo experimentará una sensación de dominio cuando tenga experiencias exitosas, en las que ha logrado o avanzado en algo, así­ le atribuye causas internas como su propio esfuerzo o habilidades.    
  2. Experiencia vicaria. Cuando su hijo ve que otros comparten las mismas dificultades que él y ve que logran o avanzan en un aspecto, con frecuencia predecirá que tienen las mismas probabilidades de éxito; resultando en cierto nivel de autoeficacia.  
  3. Retroalimentación de sus modelos. Algunas personas que para ellos son admirables o son ejemplo, también pueden influir o persuadir positiva o negativamente..
  4. Estado de ánimo. La alegrí­a y el optimismo promueven autoeficacia, pero la tristeza, frustración,el desánimo; la desfavorecen.  

 

Para promover en nuestros hijos la autoeficacia, primero tenemos que ser abiertos a evaluarnos nosotros mismos y cómo reaccionamos ante situaciones nuevas o ante retos y aprender a dar el ejemplo. He recopilado algunas sugerencias para fomentar la autoeficacia en sus hijos.

 

  1. í‰nfasis en esfuerzo y perseverancia, en lugar de autoestima. Es fácil pensar que nuestro hijo sentirá más confianza al decirle sus cualidades y habilidades, lo cual está bien. Sin embargo, demos mayor énfasis a poner su mejor esfuerzo en desarrollar habilidades; así­ estarán más listos para tolerar la frustración y perseverar.
  2. Asegúrese que su hijo interprete bien su desempeño. Es necesario enseñarles cómo interpretar los desaciertos, encontrar las lecciones aprendidas de los fracasos y que hay que adaptarse; eso es natural. Cada experiencia es de aprendizaje, la derrota no se acepta, sino que con perseverancia y esfuerzo se logrará resiliencia y posteriormente, el éxito. Por eso, admita sus propios errores.
  3. No trate de animar o confortar a su hijo sobrevalorando sus cualidades, como decirle que es el mejor, en aras de subir su autoestima. En lugar, sea auténtico y honesto con su nivel de dominio y animele a mejorar con esfuerzo; así­ lo empujará para crecer y hacerlo cada vez mejor; de esta forma sí­ tendremos mejores resultados.
  4. Fomentar la proactividad en privado, esto propicia la buena comunicación y sirve como un momento memorable que difí­cilmente olvidará. Dependiendo de la situación, cuando su hijo solicite ayuda, no facilite las respuestas para él, sino que provea los medios o información necesaria para que él resuelva. Así­, fomenta la resolución de problemas, autonomí­a y sentido de confianza en sí­ mismo. Siempre provea retroalimentación.
  5. Enseñarles a lidiar con sus sentimientos, no a ignorarlos. Muéstrese abierto a hablar cuando se siente triste, incompetente o frustrado
  6. Rete la falta de confianza con metas realizables a corto o mediano plazo. La autocompasión, postergar tareas o establecer metas muy altas pueden llevar a la frustración, el desánimo y, de cierta manera, es una forma de “autosabotaje”.
  7. Promueva el optimismo, positivismo y la autenticidad.

 

Investigaciones (Pajares, 2005) afirman que las creencias sobre el desempeño o la autoeficacia son mejores predictores de la motivación, decisiones académicas y futuras decisiones de

carreras que factores como: la preparación, el conocimiento, la competencia y el interés. Por eso, iniciemos ya a propiciar una mejor autoeficacia en nuestros hijos!

 

Fuentes Bibliográficas

  • Pajares, F. (2006). Self-efficacy during childhood and adolescence: Implications for teachers and parents. Self-efficacy beliefs of adolescents. 339-367.
  • Extraí­do de :

https://www.forsyth.k12.ga.us/cms/lib3/ga01000373/centricity/domain/31/self-efficacy_helping_children_believe_they_can_suceed.pdfhttps://www.forsyth.k12.ga.us/cms/lib3/ga01000373/centricity/domain/31/self-efficacy_helping_children_believe_they_can_suceed.pdf

 

  • Extraí­do de:

:https://www.essr.net/~jafundo/mestrado_material_itgjkhnld/IV/Rela%C3%A7%C3%A3o%20escola-fam%C3%ADlia/Effects%20of%20parental%20involvement.pdf

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