Cómo enseñar Resiliencia? Educando hijos perseverantes que enfrenten la vida con valentí­a

Cómo enseñar Resiliencia? Educando hijos perseverantes que enfrenten la vida con valentí­a

Como padres, queremos que nuestros hijos sean felices, que sean capaces de aprovechar sus potencialidades  y que vivan plenamente; a pesar de las situaciones adversas. En términos psicológicos, queremos hijos “resilientes”. Pero si realmente queremos que sean resilientes, debemos reconocer, en primer lugar, que las adversidades son parte natural de la vida; son necesarias para formar caracter, crecer en fe y desarrollarnos como un individuo único en el mundo. Así­ que, advirtamos a los hijos de los peligros en la vida, establezcamos reglas y lineamientos para cuidarlos; pero no los sobreprotejamos. Procuremos capacitarlos y acompañarlos para que puedan asumir las consecuencias de sus decisiones y anteponerse a las circunstancias adversas que puedan enfrentar.

La resiliencia es una habilidad que todos podemos desarrollar. Por eso,  como padres, realicemos actos intencionales para  modelar, orientar y enseñar resiliencia. Esto implica  esfuerzo, dedicación y paciencia de ambos padres, pero a la larga, ellos aprendarán lecciones de vida e incorporarán nuevas herramientas a su bagaje de aprendizajes; así­ podrán trazar su propio camino con felicidad y éxito en la vida.

 

Y ahora, lo más importante; cómo lograrlo. Les comparto 10 recomendaciones de la APA (Asociación Americana de Psicólogos), esta porción fue extraí­da, sin ediciones, de su Guí­a de Resiliencia:

  1.  Establezca relaciones
    Enséñele a su hijo cómo hacer amigos, inclusive la capacidad de sentir empatí­a, o de sentir el dolor del otro. Anime a su hijo a ser amigo para poder tener amigos. Desarrolle una red familiar fuerte para respaldar a su hijo ante las desilusiones y heridas inevitables. En la escuela, hay que estar atento al hecho de que ningún niño esté aislado. Relacionarse con las personas brinda apoyo social y fortalece la resiliencia. Algunos encuentran consuelo recurriendo a un poder supremo, mientras que otros lo hacen a través de una religión organizada o en forma privada y tal vez usted desee introducir sus tradiciones religiosas a su hijo.
  2. Ayude a su hijo haciendo que ayude a otros
    Ayudar a otros puede permitirle a los niños superar la sensación de que no pueden hacer nada. Anime a su hijo a realizar trabajos voluntarios apropiados para su edad, o pí­dale ayuda con alguna tarea que él pueda realizar. En la escuela, realice una sesión creativa con los niños buscando maneras de ayudar a los demás.
  3. Mantenga una rutina diaria
    Respetar una rutina puede ser reconfortante para los niños, en especial para los más pequeños que anhelan estructuras en su vida. Anime a su hijo a desarrollar sus propias rutinas.
  4. Tómese un descanso
    Si bien es importante seguir las rutinas, preocuparse incesantemente puede resultar contraproducente. Enséñele a su hijo cómo concentrarse en algo distinto a lo que le preocupa. Dese cuenta de las cosas a las que su hijo está expuesto y que puedan ser inquietantes; sean noticias, Internet o conversaciones que oyen por casualidad y asegúrese de que su hijo tome un descanso de esas cosas si le causan inquietud. Si bien las escuelas son responsables del rendimiento en exámenes estandarizados, destine un tiempo no estructurado durante el dí­a escolar para que los niños desarrollen su creatividad.
  5. Enseñe a su hijo a cuidar de sí­ mismo
    Dé un buen ejemplo y enséñele a su hijo la importancia de darse tiempo para comer como es debido, hacer ejercicios y descansar. Asegúrese de que su hijo tenga tiempo para divertirse y de que no tenga programado cada minuto de su vida sin ningún momento para relajarse. Cuidarse e incluso divertirse ayudará a su hijo a mantener el equilibrio y enfrentar mejor los momentos estresantes.
  6. Avance hacia sus metas
    Enséñele a su hijo a fijarse metas razonables y luego a avanzar dando un solo paso a la vez para lograr alcanzarlas. Avanzar hacia esa meta, incluso con un paso muy pequeño, y recibir elogios por hacerlo hará que su hijo se concentre en su logro en lugar de fijarse en lo que no logró y puede ayudarle a desarrollar resiliencia para salir adelante ante los desafí­os. En la escuela, divida las tareas grandes en pequeñas metas alcanzables por los niños más pequeños, y para los más grandes, reconozca los logros a medida que avanzan hacia las metas mayores.
  7. Alimente una autoestima positiva
    Ayude a su hijo a recordar cómo pudo lidiar satisfactoriamente con dificultades en el pasado y luego ayúdelo a entender que esos desafí­os pasados lo ayudan a desarrollar la fortaleza para manejar desafí­os futuros. Ayude a su hijo a que aprenda a confiar en sí­ mismo para resolver los problemas y tomar las decisiones adecuadas. Enséñele a su hijo a tomar la vida con humor y la capacidad de reí­rse de sí­ mismo. En la escuela, ayude a los niños a ver cómo los logros individuales contribuyen al bienestar de la clase como un todo.
  8. Mantenga las cosas en perspectiva y una actitud positiva
    Incluso cuando su hijo esté enfrentando sucesos dolorosos, ayúdelo a ver la situación en un contexto más amplio y a mantener una visión de largo plazo. Si bien su hijo puede ser demasiado joven para ver las cosas a largo plazo por sí­ mismo, ayúdelo a ver que existe un futuro más allá de la situación actual y que el futuro puede ser bueno. Una actitud optimista y positiva le permite a su hijo darse cuenta de las cosas buenas de la vida y seguir adelante incluso en los momentos más difí­ciles. En la escuela, utilice la historia para mostrar que la vida sigue después de las adversidades.
  9. Busque oportunidades para el autodescubrimiento
    Los momentos difí­ciles suelen ser los momentos en los que los niños aprenden más sobre sí­ mismos. Ayude a que su hijo vea cómo lo que está enfrentando puede enseñarle a entender de qué está hecho. En la escuela, considere conversaciones sobre lo qué ha aprendido cada estudiante después de enfrentar una situación difí­cil.
  10. Aceptar que el cambio es parte de la vida
    Los cambios pueden a menudo ser terribles para los niños y adolescentes. Ayude a su hijo a ver que el cambio forma parte de la vida y que se puede reemplazar con nuevas metas a aquéllas que puedan haberse convertido en inalcanzables. En la escuela, señale cómo los estudiantes cambiaron a medida que avanzaban al siguiente grado y analice cómo ese cambio ha tenido un impacto sobre ellos.

 

Guí­a de Resiliencia para Padres y Maestros, APA  

Extraí­do de  http://www.apa.org/centrodeapoyo/guia.aspx

Leave a Comment

Your email address will not be published.

*