Habilidades de comunicación para padres: Parte 2

Habilidades de comunicación para padres: Parte 2

Parte 2: Aceptar los sentimientos.

 

Hablamos en la primera parte sobre la importancia de la “escucha activa”, el   prestar atención, mostrar interés y disposición para escuchar a nuestros hijos, y escucharlos realmente.

 

El prestar atención a los sentimientos también es importante.

Los hijos tienen sus propios sentimientos intensos: envidia, cólera, celos, temor, y es importante entender que estos sentimientos no son malos, cuando mucho podemos calificarlos de positivos o negativos.   Pero las emociones son sanas, y todas ellas  -sean positivas o negativas- deben entenderse y valorarse. Cuando se rechazan o se reprimen los sentimientos, las emociones quedan atrapadas dentro de nosotros en lugar de poder expresarse de forma sana y saludable.

 

Calificar de “malos” los sentimientos de nuestros hijos  puede traer como consecuencia para ellos una baja autoestima: “Debo de ser malo para sentir así­” o una conducta no sincera: “Debo fingir para adaptarme a lo que quieren mis padres”

 

Es importante darle nuestros hijos la oportunidad de expresar sus sentimientos y que además sientan que les estás escuchando.  No importa si tiene 1 año o 15 años, él necesita poder expresarse y que tú estés a su lado. El poder expresar sus sentimientos le ayuda a sentirse mejor, y te sorprenderás de lo cariñoso y cooperativo que puede llegar a ser ya que ha podido sacar todo que tení­a dentro y que no podí­a expresar, precisamente porque los sentimientos reprimidos se lo impedí­an. Pero para que tu hijo pueda sacar todos los sentimientos negativos,  deberá sentir al 100% que estás a su lado, que le escuchas, que le comprendes y que empatizas con cada una de sus palabras.

 

Resiste la tentación de juzgar sus sentimientos, sensaciones o sus acciones, tampoco intentes hacer que sus emociones desaparezcan, debe sentirlo primero para poder reconocerlo y después, encontrar la manera de sentirse mejor de una forma saludable.

 

Formas de ayudar a los hijos a afrontar sus sentimientos negativos:

Animar a los hijos a expresar sus verdaderos sentimientos. Hacerlo en un entorno seguro (intimidad) con  tiempo suficiente para expresar sus enfados. Si el enfado es contra nosotros, intentaremos no ponernos a  la defensiva ni quitárselo de la cabeza. Esto no quiere decir que por eso tenemos que ceder en lo que decimos: “Ya sé que  quieres ir a dormir a casa de tu amiga, pero hoy no puedes ir”.

 

Ayudarles a encontrar diferentes formas de expresarlos. Por ejemplo escribir carta a un amigo. El deporte  también puede ser una salida.

 

Animarles a que utilicen la imaginación:  “¿Qué desearí­as haber dicho y hecho en tal ocasión? ¿Qué te hubiera gustado que sucediera? ¿Qué habrí­a pasado si,?”.

 

Contarles una anécdota o historia de nosotros mismos: lo que sentimos en una situación similar, sin convertirnos en el centro de la conversación ni usarlo para aliviar su malestar. Nuestro hijo sentirá que le comprendemos y que no está sólo en sus sentimientos.

 

Servir de modelo: afrontar adecuadamente los propios sentimientos negativos y emplear algunas estrategias señaladas anteriormente.

 

Ayudarles en momentos de frustración. Hacer que se sientan bien consigo mismos incluso en los momentos de decepción o fracaso: “No ganaste, pero has mejorado mucho en tu estilo de nadar,”.

Al ayudar a tu hijo a poder sentir sus emociones y a expresarlas de forma saludable, estarás ayudándole a sanar su mente y su cuerpo. El confiará en sus emociones para entenderlas, y podrá saber qué es lo que está bien y qué es lo que deben cambiar para sentirse mejor.

 

REFERENCIAS

http://www.bekiapadres.com/articulos/como-ensenar-inteligencia-emocional-hijos/

http://fundacionbelen.org/familias/comunicacion-efectiva-entre-padres-hijos/

http://www.solohijos.com/web/eres-un-buen-modelo-de-comunicacion-emocional-para-tu-hijo/

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